12 poemas para 12 meses

Esperamos que 2012 sea una vez más un año de poesía, y por ello Club de poetas pone a la venta su calendario, no sin felicitar el año a todo aquél que se deje caer por el club y al que no. Haceos con el vuestro en nuestro contacto de ventas donde aclararán todas vuestras dudas.

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lunes, 24 de mayo de 2010

LA SEMANA SANTA


La Semana Santa conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Comienza el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque en algunos lugares se inicia su celebración el viernes de Dolores.

La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que se inicia el miércoles de ceniza, tras los carnavales y culmina en la Semana de Pasión donde se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.

Durante la Semana Santa se celebran numerosos cultos, ritos y muestras de fervor religioso. En España, la Semana Santa se celebra con ritos, actividades, y tradiciones muy peculiares que varían según la región donde se realicen.

En la región andaluza es quizás donde la semana santa se vive con mayor fervor, y a la vez con mayor festejo, siendo a la vez muestra folklórica y religiosa y manifestación cultural.

Las procesiones de Sevilla o Málaga son atracción obligada para muchos españoles, aunque seria injusto señalar a Andalucía como sede de la Semana Santa. En España, en estos dias, surgen cultos y procesiones en toda nuestra geografía, en cada comunidad, y la fe y la devoción se extienden y toman todos los rincones de todo el país.

Por poner un ejemplo, dos tradiciones a señalar en la Semana Santa malagueña son la de Nuestro Padre Jesús el Rico, al que pasea la Cofradía del mismo nombre, y que cada miércoles santo acude hasta la prisión de Málaga para liberar a un preso de los allí internados.

Asimismo, en la mañana del jueves santo Málaga se llena de fervorosos viandantes que acuden a ver la llegada y traslado del Santísimo Cristo de la Buena Muerte desde su capilla hasta el trono procesional por parte de los caballeros y damas legionarios (realmente espectacular), y su posterior salida en procesión en la tarde noche del jueves santo.

http://video.google.com/videoplay?docid=-2337793976521480833#

"O MAGOSTO" (EL MAGOSTO DE OTOÑO)


El magosto es una fiesta tradicional gallega celebrada en el mes de noviembre cuyos elementos pricipales son la castaña y el fuego.

En los días comprendidos entre el 1 de noviembre (Todos los Santos) y el 11 de noviembre(San Martín), se celebra esta fiesta donde no faltan las castañas asadas en el fuego, el vino nuevo y los chorizos.

Con la llegada del otoño los productos del mar comienzan poco a poco a perder su protagonismo para cobrarlo los productos de la tierra. Así, en las Rías Baixas el otoño viene de la mano de los magostos: tradicionales celebraciones de origen celta, en las que la castaña se convierte en el fruto protagonista de la estación. Para los amantes de las castañas, es importante destacar que cada vez más se utiliza este alimento en platos de gastronomía moderna como cremas de castañas, suflés, castañas estofadas con mantequilla o acompañando como guarnición. Además, los paladares más selectos suelen decantarse por degustar el refinado “marrón glacé” (castañas cocidas en almíbar).

El día 11 de noviembre, San Martiño (San Martín), es el día de la gran celebración del Magosto aunque ya desde finales de octubre se celebra esta fiesta en la que podemos degustar castañas en sus más diversas preparaciones. El Magosto se trata de una fiesta de origen pagano que se remonta a épocas prehistóricas. Así, hay muchos que asocian las castañas con los difuntos (mes de noviembre) y, en este sentido, aseguran la castaña era un símbolo asociado al alma de los difuntos. Con la celebración del magosto, cada castaña que se come simboliza un alma que se libra de las penas del purgatorio. Otros, aseguran que el magosto es una celebración relacionada con el culto a la fecundidad por el elemento fuego.

En los diversos magostos que se celebran en las Rías Baixas la gente toma vino joven, chorizos, empanada y castañas asadas. Para finalizar el festejo, en algunos lugares, suele realizarse una queimada. Las castañas hacen su primera aparaición en fiestas de degustación a comienzos de noviembre en Caldas de Reis y en la parroquia de Tomeza en Pontevedra. Gracias a la excelente calidad de las castañas en estas zonas sólo hace falta asarlas para que, a lo largo de todo un fin de semana, cientos de personas acudan a la degustación gratuita. Otras fiestas gastronómicas como la de la parroquia de Cerpozóns en Pontevedra deciden acompañar las castañas asadas con catas de los mejores vinos del país. Tampoco podían faltar la empanada y la rosca para completar el menú. La jornada de degustación termina con un concurso de baile de salón, en el que más que pensar en el premio, los participantes se preocupan por hacer la digestión.

En la capital de las Rías Baixas, Pontevedra, se celebra el Magosto con una gran fiesta llamada Fiesta de Otoño en la Plaza de la Verdura. Dentro de la programación de esta feria popular tienen cabida un mercado de productos de otoño con puestos de venta de castañas, setas, frutos secos, legumbres y verduras, caza, etc. además de otras actividades como magostos, juegos populares y animaciones musicales. Igualmente, muchos establecimientos hosteleros del centro histórico ofrecen menús y platos característicos del otoño.


domingo, 23 de mayo de 2010

HOY VUELVE A SER EL DÍA DEL LIBRO....


Repetimos -porque se repite la fecha- un artículo que en su día fué muy leído....Ah!! y feliz día del libro y la rosa.


¿Sabes por qué se celebra el Día Mundial del Libro?

El origen de esta fiesta se debe a que el 23 de abril se conmemora el fallecimiento de tres escritores: el español Miguel de Cervantes y Saavedra, el inglés William Shakespeare y del cronista Garcilaso de la Vega (el Inca), todos ocurridos en 1616.

La idea de celebrar en el mundo “El Día del Libro” fue propuesta por la Unión Internacional de Editores (UTE), y presentada por el gobierno español a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). A esta iniciativa se le sumó la noción de “derecho de autor” expuesta por la Federación de Rusia.

Así, la Conferencia General de la Unesco, en su 28° reunión celebrada en 1995, aprobó por unanimidad proclamar el 23 de abril de cada año el “Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor”. Este último punto tiene como objetivo fomentar el respeto a los derechos de propiedad intelectual.

La resolución de la Conferencia General de la Unesco

Considerando que el libro ha sido, históricamente, el elemento más poderoso de difusión del conocimiento y el medio más eficaz para su conservación,

Considerando, por consiguiente, que toda iniciativa que promueva su divulgación redundará oportunamente no sólo en el enriquecimiento cultural de cuantos tengan acceso a él, sino en el máximo desarrollo de las sensibilidades colectivas respecto de los acervos culturales mundiales y la inspiración de comportamientos de entendimiento, tolerancia y diálogo,

Considerando que una de las maneras más eficaces para la promoción y difusión del libro -como lo demuestra la experiencia de varios países miembros de la UNESCO- es el establecimiento de un "día del libro", con la correspondiente organización de ferias y exposiciones,

Observando que no se ha adoptado una medida similar a nivel mundial,

Suscribe la idea y proclama "Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor" el 23 de abril de cada año, fecha en que coincidieron, en 1616, los decesos de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el inca Garcilaso de la Vega.

CURIOSIDADES

¿Sabías por qué se regala una

rosa? Sant Jordi luchó contra

el malvado dragón que mantenía

retenida a la princesa. Finalmente,

S. Jordi venció y en el lugar

donde el dragón derramó

su sangre creció un enorme rosal

como signo de amor y amistad.

Es éste el motivo de regalar una

rosa como muestra de

amor y amistad

LA HISTORIA DEL LIBRO

Plancha de barro

Los primeros libros consistían en planchas de barro que contenían caracteres o dibujos incididos con un punzón. Se cree que las primeras civilizaciones en utilizarla fueron los pueblos de Mesopotamia, como los sumerios y los babilonios.

* El papiro

Mucho más próximos a los libros actuales eran los rollos de los egipcios, griegos y romanos, compuestos por largas tiras de papiro —un material parecido al papel que se extraía de los juncos del delta del río Nilo— que se enrollaban alrededor de un palo de madera. El texto, que se escribía con una pluma también de junco, en densas columnas y por una sola cara, se podía leer desplegando el rollo. La longitud de las láminas de papiro era muy variable. La más larga que se conoce (40,5 metros) se encuentra en el Museo Británico de Londres. Más adelante, durante el periodo helenístico, hacia el siglo IV a. C., los libros más extensos comenzaron a subdividirse en varios rollos, que se almacenaban juntos.

Los escribas (o escribientes) profesionales se dedicaban a copiarlos o a escribirlos al dictado, y los rollos solían protegerse con telas y llevar una etiqueta con el nombre del autor.

Atenas, Alejandría y Roma eran grandes centros de producción de libros, y los exportaban a todo el mundo conocido en la antigüedad. Sin embargo, el copiado a mano era lento y costoso, por lo que sólo los templos y algunas personas ricas o poderosas podían poseerlos, y la mayor parte de los conocimientos se transmitían oralmente, por medio de la repetición y la memorización.

Aunque los papiros eran baratos, fáciles de confeccionar y constituían una excelente superficie para la escritura, resultaban muy frágiles, hasta el punto de que, en climas húmedos, se desintegraban en menos de cien años. Por esta razón, gran parte de la literatura y del resto de material escrito de la antigüedad se ha perdido de un modo irreversible.

* El pergamino

El pergamino y algunos materiales derivados de las pieles secas de animales no presentan tantos problemas de conservación como los papiros. Los utilizaron los persas, los hebreos y otros pueblos en cuyo territorio no abundaban los juncos, y fue el rey Eumenes II de Pérgamo, en el siglo II a. C., uno de los que más fomentó su utilización, de modo que hacia el siglo IV d. C., había sustituido casi por completo al papiro como soporte para la escritura.

* El códice, antecedente del libro actual

El siglo IV marcó también la culminación de un largo proceso, que había comenzado en el siglo I, tendiente a sustituir los incómodos rollos por los códices (en latín, ‘libro’), antecedente directo de los actuales libros. El códice, que en un principio era utilizado por los griegos y los romanos para registros contables o como libro escolar, consistía en un cuadernillo de hojas rayadas hechas de madera cubierta de cera, de modo que se podía escribir sobre él con algo afilado y borrarlo después, si era necesario.

Entre las tabletas de madera se insertaban, a veces, hojas adicionales de pergamino. Con el tiempo, fue aumentando la proporción de papiro o, posteriormente, pergamino, hasta que los libros pasaron a confeccionarse casi exclusivamente de estos materiales, plegados formando cuadernillos, que luego se reunían entre dos planchas de madera y se ataban con correas. Las columnas de estos nuevos formatos eran más anchas que las de los rollos.

La palabra códice forma parte del título de muchos manuscritos antiguos, en especial de muchas copias de libros de la Biblia.

*Libros medievales europeos

En la Europa de comienzos de la edad media, eran los monjes quienes escribían los libros, tanto para otros religiosos, como para los gobernantes del momento. La mayor parte de ellos contenían fragmentos de la Biblia, aunque muchos eran copias de textos de la antigüedad clásica. Los monjes solían escribir o copiar los libros en amplias salas de los monasterios denominadas escritorios.

Muchos libros medievales contenían dibujos realizados en tintas doradas y de otros colores, que servían para indicar los comienzos de sección, para ilustrar los textos o para decorar los bordes del manuscrito.

Los libros medievales tenían portadas de madera, reforzadas a menudo con piezas de metal, y poseían cierres en forma de botones o candados. Muchas de las portadas iban cubiertas de piel y, a veces, estaban ricamente adornadas con trabajos de orfebrería en oro, plata, esmaltes y piedras preciosas. Estos bellísimos ejemplares eran auténticas obras de arte en cuya confección intervenían, hacia el final de la edad media, orfebres, artistas y escribas profesionales. Los libros, por aquella época, eran escasos y muy costosos.

* El libro en Oriente

Probablemente, los primeros libros del Lejano Oriente estaban escritos sobre tablillas de bambú o madera, que luego se unían entre sí. Otro tipo de libros eran los constituidos por largas tiras de una mezcla de cáñamo y corteza inventada por los chinos en el siglo II d. C. Al principio, estas tiras se incidían con plumas o pinceles de junco y se envolvían alrededor de cilindros de madera para formar un rollo. Más adelante, se comenzaron a plegar en forma de acordeón, a pegarse en uno de los lados y a colocarles portadas hechas de papel fino o tela. Los sabios y funcionarios que sabían escribir se esforzaron especialmente en dotar a sus escritos de estilos distintivos de caligrafía, que era considerada como una de las bellas artes.

* Libros impresos

En el siglo VI a. C., en China ya se imprimían textos utilizando pequeños bloques de madera con caracteres incisos, aunque el más antiguo de los libros impreso de este modo de que se tenga noticia, el Sutra del diamante, data del año 868. El Tripitaka, otro texto budista, que alcanzaba las 130.000 páginas, fue impreso en el 972. Por supuesto, imprimir libros a partir de bloques reutilizables resultaba más rápido y cómodo que tener que escribir las distintas copias del libro a mano, pero se necesitaba mucho tiempo para grabar cada bloque, y se podía utilizar para una sola obra.

En el siglo XI, los chinos inventaron también la impresión a partir de bloques móviles, que podían ensamblarse y desensamblarse entre sí para componer distintas obras. Sin embargo, hicieron muy poco uso de este invento, debido a que el enorme número de caracteres (kanji o ideogramas) del chino —unos 7,000— hacía prácticamente inabordable la utilización de este sistema.

En Europa, se comenzó a imprimir trabajos a partir de bloques de madera en la edad media, idea que debió llegar como consecuencia de los contactos que por entonces ya se tenían con Oriente. Los libros impresos con bloques de madera solían ser obras religiosas, con grandes ilustraciones y escaso texto.

* Libros del renacimiento

La Biblia de Gutenberg fue el primer libro que se imprimió tras la invención, por parte de Johann Gutenberg, de la imprenta de tipos fundidos.

En el siglo XV se dieron dos innovaciones tecnológicas que revolucionaron la producción de libros en Europa. Una fue el papel, cuya confección aprendieron los europeos de los pueblos musulmanes (que, a su vez, lo habían aprendido de China). La otra fue los tipos de imprenta móviles de metal, que habían inventado ellos mismos. Aunque varios países, como Francia, Italia y Holanda, se atribuyen este descubrimiento, por lo general se coincide en que fue el alemán Johann Gutenberg quien inventó la imprenta basada en los tipos móviles de metal, y publicó en 1456 el primer libro importante realizado con este sistema, la Biblia de Gutenberg.

Estos avances tecnológicos simplificaron la producción de libros, convirtiéndolos en objetos relativamente fáciles de confeccionar y, por tanto, accesibles a una parte considerable de la población. En el siglo XVI, tanto el número de obras como el número de copias de cada obra aumentó de un modo espectacular.

La imprenta llegó muy pronto a España, y se supone que el primer libro español se imprimió en 1471, aunque este hecho no está documentado. Sí se sabe, en cambio, con seguridad, que al año siguiente Johann Parix imprimió el Sinodal de Aguilafuerte, que pasa hoy en día, a falta de datos sobre otros, por ser el primer libro impreso español.

La imprenta llegó a América algo más tarde, en 1540, año en que comenzó a funcionar la primera en México. La edición de libros se inició en seguida y se multiplicó extraordinariamente, tanto en Nueva España como en el Perú.

* Libros contemporáneos

A partir de la Revolución Industrial, la producción de libros se fue convirtiendo en un proceso muy mecanizado. En nuestro siglo, se ha hecho posible la publicación de grandes tiradas de libros a un precio relativamente bajo gracias a la aplicación al campo editorial de numerosos e importantes avances tecnológicos. Así, la baja en el costo de producción del papel y la introducción de la tela y la cartulina para la confección de las portadas, de prensas cilíndricas de gran velocidad, de la composición mecanizada de las páginas y de la reproducción fotográfica de las imágenes han permitido el acceso a los libros a la mayor parte de los ciudadanos occidentales.

En América Latina se han desarrollado varios grandes centros productores de libros, a través de sus editoriales más conocidas, en Argentina, Chile, Colombia, México y Cuba.

viernes, 21 de mayo de 2010

CURIOSIDADES DE LA CIENCIA Y DE LA VIDA


Gente y hechos memorables

1. El poema Libertad (Liberté) fue escrito por el poeta francés Paul Éluard (1895-1952) en París, en 1942, como un grito contra la II Guerra Mundial (1939-1945) y la ocupación de su país. Los aviones aliados lanzaron copias del poema sobre la Francia ocupada, para apoyar a la resistencia. Este poeta ya publicó, en su primer libro de versos durante la I Guerra Mundial (1914-1919), sus convicciones pacifistas. Seis años después del nacimiento de este poema, el 10 de Diciembre de 1948, las Naciones Unidas elaboraron un documento que era la respuesta a las atrocidades de la guerra. En ese documento se establecían los principios fundamentales para el futuro de la Humanidad y fue llamado: Declaración Universal de los Derechos Humanos. Aún hoy, muchos países se niegan a aceptar y cumplir los artículos de ese documento incurriendo, entre otras barbaridades, en la tortura de seres humanos, la pena de muerte, el asesinato y la encarcelación sin juicio justo o por hacer uso de la libertad de expresión (artículo 19) o de la libertad de conciencia (artículo 18) entre otros derechos fundamentales. Por todo esto, aquí reproducimos la última estrofa del poema de Paul Éluard, Liberté:
Et par le pouvoir d’un mot
Je recommence ma vie
Je suis né pour te connaître
Pour te nommer
Liberté
Y gracias al poder de una palabra,
recomienzo mi vida,
he nacido para conocerte,
para nombrarte:
Libertad

2. El papel fue inventado por un eunuco chino llamado Ts’ai Lun en el año 50 de nuestra era. En occidente, los egipcios usaban el tallo de una planta, el papiro, para hacer algo similar al papel y que se a conservado bien gracias al clima árido. El papiro fue bastante usado incluso en Europa hasta que se amplió el uso del papel de China en el siglo XII, que fue fundamental para el uso de la imprenta inventada por Gutenberg (h 1398-1468) hacia el año 1450.

3. El poeta griego Sófocles (de Kolonos) murió, con cerca de 90 años, en el 406 a.C. por la impresión que le produjo una buena noticia. Autor teatral de gran prestigio, dio mayor brillantez a la decoración escénica al inventar el decorado pintado.

4. El poeta trágico griego Eurípides (480-406 a.C.) fue la primera persona conocida en denunciar la esclavitud. Autor de dramas teatrales, Eurípides fue considerado como "el más trágico de los poetas" por Aristóteles. El público ateniense no comprendió sus dramas y quizás por eso, hacia el final de su vida se trasladó a Macedonia, a la corte del rey Arquelao, donde fue bien recibido y donde, según la tradición, fue devorado por unos perros.

5. Se dice que el matemático Karl F. Gauss (1777-1855) estaba un día tan concentrado en su trabajo que cuando le comunicaron que su esposa estaba a punto de morir, este respondió: "Sí, sí, pero pídale que espere un momento hasta que acabe con esto".

6. Quintus Horatius Flaccus, más conocido como Horacio (65-8 a.C.), fue un poeta latino, educado en Roma y Grecia, que escribió en una de sus odas (Libro I, Oda XI) la famosa expresión "Carpe diem, quam minimum credula postero" ("Aprovecha el día, no asegures que otro igual vendrá después" o, resumidamente, "Disfruta el momento"), expresión propia de la filosofía epicúrea. El "Carpe diem" es la esencia de la magnífica película "El club de los poetas muertos" (P. Weir, 1989) protagonizada por Robin Williams. Horacio es también muy citado como testimonio de la inmortalidad de la literatura, pues en el año 23 a.C., pensando en los logros de su vida, escribió el siguiente epílogo del tercer libro de sus famosas Odas:
Exegi monumentum aere perennius
Regalique situ pyramidum altius...
Non omnis moriar...
He terminado un monumento más duradero que el bronce
Y más alto que la vieja mole de las reales pirámides...
No moriré del todo...

7. La letra "ñ" o "Ñ", patrimonio casi exclusivo de la lengua castellana (el español), parece ser que apareció en la Edad Media, coincidiendo con el nacimiento de las lenguas derivadas del latín. En muchas inscripciones de iglesias y manuscritos de la época, la n doble (nn) de muchas palabras se sustituye por la nueva letra. Así, la palabra Hispannia dio lugar a la España que hoy conocemos. En el mundo informático, a veces, cuando no se cuenta con el carácter de esta letra se sustituye por "ni", "ny" o "nn". Quizás, remontándonos a sus orígenes, esta última sería la más correcta.

LAVENGANZA DE DON MENDO (Y II)

Una consecuencia lógica es el uso indiscriminado de caprichosos «arcaísmos» como «yo mesmo», «follón», «agora». Hay también ecos del teatro poético -se recuerda la fórmula de González Ruiz a propósito de los dramas pseudo - históricos- en el desaforado jurar de los personajes: «¡Lo juro por Belcebú!» «Mendo: ¡Vive el cielo! ¡Venga el duelo! / Pero: ¡Vive Dios! ¡Aunque sean dos!».

Tradicional ha sido hacer reír en el teatro a costa de un costumbrismo desorbitado que presenta tipos y acentos provinciales o extranjeros. En don Mendo hay una marquesa de Tarrasa que habla con fuerte acento y que a veces se expresa en un catalán dudoso:

¡Qué precios, Mare de Deu!

No vi duncel más hermós

ni en Sitges, ni en Palamós,

ni en San Feliú... ni en Manlléu.

Aparecen también unos hombres de armas vizcaínos al servicio de don Nuño, con nombres tan enrevesados como Otalaorreta y Mendingundinchía, y aquí y allá, hay unas palabras en «latín», en italiano y en «caló», además de un conjuro en un galimatías que pretende ser árabe.

Ni los personajes se comportan con el decoro debido a su condición, ni tampoco se expresan en ocasiones con un lenguaje adecuado al rango de su época. La lengua convencionalmente solemne y antañona de estos caballeros y estas damas está salpicada de expresiones y palabras modernas, de coloquialismos y a veces de giros vulgares que contrastan violentamente con el tono general. Doña Ramírez piensa que «aquí se va a armar la gorda», exclama «¡A mí... plin! » y don Mendo cae en la cuenta de que con Magdalena está «haciendo el primo», «el oso» y «el canelo». También suele tener gran efecto el contraste entre una palabra o una frase prosaicamente moderna y el resto del diálogo:

MONCADA: Os lo diré:

Mas por Dios tranquilizaos

MENDO: Estoy tranquilo. Sentaos.

MONCADA: Muchas gracias.

MENDO: No hay de qué.

A veces estas expresiones alcanzan un tono subido disfrazado apenas con una palabra de sonido semejante, «¡Hacen falta más Quiñones! » o con un sinónimo, «es más coqueta / que las clásicas gallinas».

Abundan las paronomasias: «cerca de la cerca», «sabed que menda es Don Mendo»; la deformación intencionada de vocablos que llega hasta la ruptura voluntaria de reglas gramaticales, siempre con fines humorísticos: «Pieces» por «pies», «rompido» por «roto», y la invención de neologismos derivados absurdamente: «Gracia tan loadora y valedora». Características son también las dilogías o equívocos: «y don Pero que es un pez / está por vos escamado», «terció y os hizo mal tercio» .A veces el juego de palabras se hace con nombres propios: Doña Sancha casó con don Suero pues «en aquel Suero veía un remedio»; unos nobles asturianos, llegados desde Pravia para salvar el honor familiar, exclaman: «Para lavar el baldón, / la mancha que nos agravia, / Conde Nuño, henos de Pravia», y sus palabras recuerdan así un anuncio del jabón Heno de Pravia.

También abundan las alusiones a personas, cosas o situaciones contemporáneas, tan frecuentes en esta parodia. Merecen especial atención las de índole taurina que tenían el éxito seguro por ser clarísimas a todo aficionado y por referirse a la infidelidad conyugal. Un ejemplo: El rey, que es amante de Magdalena, premia las proezas guerreras de don Pero permitiéndole que añada a su escudo cinco banderas pequeñas («banderillas») junto a una cruz y además el lema «No hay barreras para mí, / pues si hay barreras, las salto», por haber tomado las plazas de Alcoló y del Olivo. En términos taurinos resulta que el rey le pone cinco banderillas en la cruz al marido cornudo quien tomó el olivo (se refugió en los burladeros) y, según reza su divisa, es capaz de saltar todas las barreras que se le presentan.

La aliteración también está presente:

¿Qué incoa

mi espíritu? Lo que incoe

ya mi cerebro corroe.

¿Más qué importa que corroa

Aspid que mi pecho roe

prosigue tu insana roa...;

la anáfora: «Aquesto es, Renato, que muero de amores; / aquesto es, Renato, que muero de celos. / Aquesto es que anhelos...»; y la repetición de una misma palabra o de sinónimos: «y la creyó y difundió / y me ofendió y ultrajó...».

El manuscrito de La venganza y el de El pendón de don Fruela muestran que su autor escribía con facilidad y dejándose llevar por el ritmo de los versos que salían de su pluma, sin detenerse a considerar, en ocasiones, mezcladas quintillas de diverso tipo, si entre ellas se escapaba alguna redondilla, o si en una tirada de trisílabos aparecía un verso de seis... Sirvió primordialmente del octosílabo que usó en forma de romance, de quintillas, cuartetas y redondillas. Le siguen los versos de once sílabas, combinados por lo general con los de siete, sueltos, a la manera de silvas. Hay también dodecasílabos, polirítmicos aquí, divididos en dos hemistiquios de seis sílabas cada uno.

Aparte de aquellas ocasiones en que usa específicamente cuartetas y redondillas, o quintillas de rima varia, éstas aparecen también con profusión en las tiradas de octosílabos rimados libremente, así como los tercetos, los pareados y, en ocasiones, alguna sextilla. Lo mismo ocurre en las «silvas» con la caprichosa combinación de heptasílabos y endecasílabos. Tanto en ellas como en las tiradas octosilábicas son muy frecuentes los versos monorrimos. Tan sólo una vez aparecen el romance dodecasílabo, y el romancillo hexasílabo, la octava real y dos ovillejos. Esta riqueza métrica no tiene tan sólo por fin la variedad y es primordialmente de orden semántico pues a cada situación corresponde un tipo de versificación adecuada.



La venganza es una obra polimétrica que compendia los metros y combinaciones más usados en el teatro por los románticos y luego por los modernistas, y hay en ella claros ecos paródicos del estilo de otros autores y de otras obras. No es difícil reconocer el barroco calderoniano en aquellos versos en los que el protagonista llama a su amada:

Ave, rosa, luz, espejo,

rayo, linfa, luna, fuente,

ángel, joya, vida, cielo...

ni el recuerdo del romancero en la historia de «Los cuatro hermanos Quiñones», recitada por Bertoldino y en la de «Don Lindo García» que cuenta el pretendido Renato. La entrevista de don Nuño con su hija [«¿Y con quién mi boda, padre, has concertado?»] evoca, métricamente, la de los padres de Leonor y Diego [«Don Pedro Segura, seáis bien venido...»] en Los amantes de Teruel. Reconocibles son también los famosos ovillejos del Tenorio en el duelo verbal que sostienen don Mendo y don Pero, en casos como éste, el delicado lirismo zorrillesco,

Y entre estos peñascos romos ,

en este lugar perdido,

que semeja un bello nido ,

de ninfas, hadas y gnomos;

en esta penumbra grata,

bajo esta bóveda oscura,

y oyendo como murmura

la limpia fuente de plata...

De índole modernista son los dodecasílabos que recita Azofaifa [«¿Por qué me engañaste? ¿Por qué me dijiste...»] o la tírada de heptasílabos y tetrasílabos agudos de la jornada III:

Magdalena: Trovador, soñador

(a Don Mendo) un favor

Mendo: ¿Es a mí?

Magdalena: Sí, señor.

Al pasar por aquí

a la luz del albor

he perdido una flor.

Mendo: ¿Un flor de rubí?

En este nivel métrico aparecen también, y profusamente, los recursos degradatorios. Así, los versos esdrújulos que usan palabras extravagantes y que siempre fueron curso de gran efecto cómico:

MENDO

Mora en otro tiempo atlética

y hoy enfermiza y escuálida,

a quien la pasión frenética

trocó de hermosa crisálida

en mariposa sintética... ;

La respuesta de Don Mendo al acoso amoroso de la mora Azofaifa, propicia una de las escenas más populares de la obra:

"¡ Mora de la morería !...
¡ Mora que a mi lado moras !...
¡ Mora que ligó sus horas
a la triste suerte mía !...
¡ Mora que a mis plantas lloras
porque a tu pecho desgarro !...
¡ Alma de temple bizarro !...
¡ Corazón de cimitarra !...
¡ Flor más bella del Darro
y orgullo de la Alpujarra !...
¡ Mora en otro tiempo atlética
y hoy enfermiza y escuálida,
a quien la pasión frenética
trocó de hermosa crisálida
en mariposa sintética !...
¡ Mora digna de mi amor
pero a quien no puedo amar,
porque un hálito traidor
heló en mi pecho la flor
aun antes de perfumar !...
Deja de estar en hinojos.
Cese tu amarga congoja,
seca tus rasgados ojos
y déjame que te acoja
en mis brazos, sin enojos.
No celes, que no es razón
celar, del que por su suerte
en una triste ocasión
por escapar de la muerte
dejó en prenda el corazón.
No celes del desgraciado
que sin merecer reproche
fue vilmente traicionado
y cambióse en medianoche
por no ser emparedado.
Ni a tí ni a nadie he de amar.
Déjame a solas pensar
sentado en aqueste ripio,
sin querer participar
del dolor que participio.
Déjame con mi revés:
Si quieres besarme, bésame,
consiento por esta vez,
pero déjame después.
Déjame, Azofaifa, déjame."

la frecuencia de la rima en agudo como «zumbón» y «gorrón», «trajín» y « ¡A mí... plín! », para aumentar la sensación de ripio; las enumeraciones rápidas y burlescas: «temblorosa, cautelosa, recelosa»; numerosísimas rimas en eco del estilo de «que dura porque perdura» y «son dignas del estro vuestro»; o encabalgamientos voluntariamente torpes, entre los que destaca aquella joya de «pues muy pronto, amigo fiel, / habré de hundírmelo en el / quinto espacio intercostal». Muñoz Seca, en fin, llevó al virtuosismo en su don Mendo el cultivo del ripio, de la rima forzada y del verso malo, todo en aras de la parodia. Abundan en él rimas tan intencionadamente extravagantes como la de «Sigüenza» con «sinvergüenza», «¡Qué risa!» con «prisa», «mereces» con «pieces» [«pies»], «R.I.P.» con «fe» y, a punto de concluir la obra, la risa de don Mendo, loco forma todo un verso «Ja, ja,, ja, ja, ja, já» que rima con «La razón perdido ha».

La venganza de Don Mendo, ayer y hoy

La venganza de don Mendo se estrenó en el teatro de la Comedia, en Madrid, la noche del 20 de Diciembre de 1918. Era el de la Comedia un prestigioso teatro inaugurado en 1875 y a cargo entonces de don Tirso Escudero, que fue su empresario por muchos años. Contaba con una gran compañía y entre los consagrados y noveles que estrenaron La venganza aquella noche figuraban actores muy conocidos hoy. Adela Carboné, «depurada artista», hizo de Azofaifa y, «vestida de mora con largo pantalón bombacho y túnica de crespón morado»; Aurora Redondo, jovencísima entonces, que fue llamada a escena dos veces por el «delicioso acento catalán» de su marquesa de Tarrasa; Juan Bonafé (Don Mendo); Juan Espantaleón (Don Nuño); y un Mariano Asqueríno tan novel que tuvo a su cargo los papeles secundarios de Bertoldino y Froilán. Todos ellos fueron muy alabados en la representación de sus papeles.

La empresa no escatimó gastos al montar la parodia y Eduardo Haro representaba bien el sentir de la prensa contemporánea cuando escribía: «La escena fue servida de todo momento de un modo suntuoso. El decorado, espléndido; los trajes, ricos y artísticos, debidos a bellos figurines hechos por el notable D’Hoy; el atrezzo, todo, en fin, fue magnífico». El decorado se debía a los escenógrafos de la Comedia, Blancas y Amorós. Al éxito contribuyó también un juvenil Federico Moreno Torroba con la «primorosa» danza oriental del tercer acto.

Según opinión unánime de quienes lo reseñaron, el estreno fue «sencillamente arrollador», «aplaudido con estrépito por un auditorio selectísimo», el público estaba «encantado», «se rió constantemente y aplaudió mucho», y se interrumpieron «muchas escenas con espontáneas ovaciones». Es más, ante la insistencia del «respetable», Pedro Muñoz Seca tuvo que salir a escena varias veces al final de cada jornada.

Los reparos fueron escasos. Hubo quienes vieron en La venganza una falta de respeto a nuestros clásicos o un desacato a los románticos, otros lamentaban el exceso de ripios o el que una simple parodia alcanzase la extensión de cuatro actos, y no faltó quien juzgara intolerables por su procacidad algunos chistes y juegos de palabras aunque, al parecer, los espectadores los acogieron con entusiasmo.

Muñoz Seca dominaba la dinámica teatral y tenía muchos años de oficio. Escribió Don Mendo sirviéndose de los mismos recursos que se usaban para hacer los dramas históricos, escogió un tema peligrosamente parecido a los propios de aquellos dramas, lo desarrolló y logró una obra de acción bien planeada, que divierte y llega a interesarnos. Al tiempo que nacía esta parodia, progresaban una refundición suya de Las famosas asturianas de Lope de Vega, y La verdad de la mentira. Parece que don Pedro escribía con la misma facilidad en verso y en prosa aquí se advierten su soltura para versificar y una capacidad para remediar estilos ajenos que revela unos conocimientos literarios bastante amplios y bien asimilados. La venganza de don Mendo presentaba una Edad Media antiheroica y prosaica y unos personajes deshonestos, brutales o simples, y el público tomó esta obra como una parodia para reírse, que es lo que pretendía ser. No faltaron, sin embargo, algunos ingenuos que lamentaron el «desperdicio» que hacía Muñoz Seca de un argumento y de unos versos que, con un poco de arreglo, podrían haber alcanzado alto nivel dramático.

La venganza de don Mendo se estrenó hace sesenta y seis años y, entre España y América, se habrá representado muchos cientos de veces, quizá miles. Todavía las gentes maduras hoy recuerdan versos y frases suyas; se sabían de memoria largas tiradas del Don Mendo y del Tenorio, y se divertían aplicando frases de ambos a situaciones que le parecían oportunas. Esta fidelidad del público contrasta, con la opinión de la crítica por los mismos años que va considerando más y más el astracán como un género relegado por su falta de interés y de calidad literaria. Defendió el astracán Manuel Machado, Torrente Ballester le atribuyó una «comicidad situacional», y González Ruiz, quien juzgaba La venganza una «parodia francamente graciosa», hacía notar su influencia sobre ciertas obras de Jardiel Poncela.

Un vistazo de las ediciones de esta parodia publicadas desde su estreno hasta hoy mostrará que dejando aparte las Obras completas y las impresiones americanas, hubo dos ediciones de La venganza de Don Mendo poco después de su estreno, tres en los años 20 y ninguna durante los de la República y de la Guerra Civil. En cambio hay seis de los años 40 que indicarían una revalorización de Muñoz Seca, posiblemente por seguir todavía el teatro derroteros algo semejantes a los de los años 30, y quizás por razones de índole política. Tres ediciones en los 50, dos en los 60 y otras dos en los 70 marcan el progresivo despego de unas generaciones nuevas que tienen otros intereses y otro sentido del humor.

Sin embargo, La venganza de Don Mendo sigue viva: Afrodisio Aguado continúa reimprimiendo una edición con prólogo de Benavente y graciosos dibujos de Enrique Herreros; se representó hace tres años en Buenos Aires con gran entusiasmo del público, al decir de quienes la vieron; y hace dos se dio, también con éxito, en Madrid. Don Mendo parece haberse convertido por derecho propio en una tradición, en una especie de «obra clásica» popular a la manera que lo son el Tenorio o La verbena de 1a Paloma, de esas que siempre cuentan con un público fiel. La venganza se ha seguido representando en las últimas décadas, en 1981 se volvió a representar por el centenario del nacimiento del autor, en el mismo lugar donde se estrenó, el Teatro de la Comedia.

Fragmento de La venganza de Don Mendo

(Jornada I)

NUÑO

¿Y a qué subísteis?

MENDO

Señor...

NUÑO

No acabo de imaginar.

¿Fue el amor?...

MENDO

No fue el amor

NUÑO

Entonces...

MENDO

Subí a robar

(Asombro en todos.)

NUÑO

¡Miserable!... ¡Presto a él!

MENDO

¡Quietos!... Infeliz de aquel

que intentare, ¡ay, Dios!, llegar

a don Mendo Salazar

y Bernáldez de Montiel

(Se desemboza)

NUÑO

¿Ladrón vos, Don Mendo? ¿Vos?

RAMÍREZ

(Aparte a MAGDALENA)

Por salvarnos a las dos

ya ves, su infortunio labra

MENDO

(De salvarla di palabra

y la cumplo, vive Dios)

NUÑO

Un Marqués cual vos, ¡qué afrenta!

¿Cuándo viose acción tan doble?

MENDO

Nunca ha de faltar un noble

que robe más de la cuenta.

NUÑO

¿Pero vos?...

MENDO

Y a fuer de honrado,

antes de rendir la espada

que mi delito ha manchado,

quiero confesar, que nada

de amor hame aquí arrastrado.

PERO

¡No! ¡No!... ¡Nunca lo creeré!

LORENZANA

Ni yo.

MAGDALENA

¿Qué decís?

PERO

¡No sé!

Permitid que en creerlo luche.

MAGDALENA

(Recogiendo el suelo el estuche que tiró don Mendo)

NUÑO

El de tu collar

MAGDALENA

¡Sí!

PERO

¿eh?

MENDO

Como tan poco valía

no lo quise para mí

NUÑO

Pero...¿ y el collar?

MENDO

(Enseñándolo)

¡Aquí!

PERO

¡Era verdad!

NUÑO

¡Lo tenía!

MENDO

Tomadlo, y perdón, señora,

si os lo quise arrebatar

(Le da el collar).

FIN

PEDRO MUÑOZ SECA: (EL HUMOR DENTRO Y FUERA DEL TEATRO) LA VENGANZA DE DON MENDO (I)


Muñoz Seca se da a conocer como autor cómico y llega en momentos de gran actividad para la escena española. La ocupan comediógrafos, dramaturgos y saineteros que tendrán en común, la mayoría, el gozar del favor del público durante largos años. A la cabeza de los primeros figura Benavente, tenido por maestro de la comedia en el primer tercio de siglo (La Malquerida, 1913, Campo de Armiño y La ciudad alegre y confiada, ambas de 1916) y, dentro de la corriente benaventina están Linares Rivas (La garra, 1914) y Gregorio Martínez Sierra. Carlos Martínez Arniches, que comenzó en 1888 como uno de tantos saineteros del "género chico", se convertiría luego en el autor cómico más importante de su tiempo con "tragicomedias grotescas" como La señorita de Trevélez (1916) y ¡Que viene mi marido! (1918). También Muñoz Seca tuvo contactos con los hermanos Álvarez Quintero, quienes durante más de medio siglo dieron a la escena gran cantidad de obras costumbristas y sentimentales en las que pintaban una Andalucía convencional y amable.

El nombre de Muñoz Seca se identifica pronto con el de un género teatral nuevo, -el astracán- y solo, o con sus colaboradores Pérez Fernández y luego García Álvarez, dio a la escena trescientas obras cómicas entre 1915 y 1936.

El astracán es un género cómico menor que sólo pretende hacer reír pero, eso sí, a toda costa, utilizando chistes, a veces, incluso de mal gusto. Los críticos señalan que proviene directamente del juguete cómico, cuyos recursos ridiculiza, y González Ruiz observa que en el juguete cómico, el equívoco planteado acaba por deshacerse mientras que la peculiaridad del astracán consiste en llevar el convencionalismo de frente y dejarlo descarnado ante el público. En este caso, la acción, las situaciones y los personajes dependen del chiste, que suele ser de rutruécano, y de las deformaciones cómicas del lenguaje. Para los críticos:

"Muñoz Seca, a ciegas, mezclándolo todo, sin finura, a pesar de su carácter, temperamento y cultura nada revolucionarios, pega el primer puntapié a los viejos esquemas del teatro cómico español y comienza, sin más ni menos, el teatro del absurdo. El teatro del disparate. El astracán."

Su teatro era habilisísimo, graciosísimo, y fue el autor teatral más aplaudido y respetado en España entera durante diez años seguidos. De ingenio chispeante, con dominio de la técnica teatral y de fácil pluma, después de cultivar el sainete y el juguete cómico escribió la famosa obra Trampa y cartón (1912), perteneciente al género que él creó, el astracán. Su colaboración con Enrique García Álvarez marcó el apogeo de este tipo de obras, de que puede ser ejemplo El verdugo de Sevilla, La venganza de Don Mendo, parodia de los dramas poéticos y acaso la mejor obra del autor.

LA VENGANZA DE DON MENDO

Su obra más famosa fue La venganza de Don Mendo, «caricatura de tragedia en cuatro jornadas» estrenada en el teatro de la Comedia por Bonafé y por Irene Alba, con éxito extraordinario. No deja de resultar paradójico que Muñoz Seca escribiera obra tan regocijante en medio de una larga enfermedad; según testimonio familiar, éste padeció una úlcera de estómago que le obligó a guardar cama por tres meses y a régimen de leche solamente. En esta situación escribió dicha obra en la que la afición que tuvo por el teatro clásico del Siglo de Oro se muestra emparejada con las técnicas propias del astracán. Entre sus papeles se conservan unas páginas manuscritas de El pendón de don Fruela, también parodia de un drama histórico, y que José Montero Alonso, no se sabe con que fundamento, considera escrita con anterioridad al Don Mendo y quizá su fuente de inspiración. Por ello, se considera a la obra como una "parodia", y se puede describir como una imitación burlesca de una obra seria en literatura.

Pero las parodias existieron desde la antigüedad, y nunca respetaron ningún género literario, se encargaban de criticar los aspectos más vulnerables de una obra. Pero para que tenga éxito, el espectador tendría que estar familiarizado con el texto parodiado y que lo reconozcan a través de la degradación experimentada en la versión paródica. Se dice degradación porque las parodias pretendían dar una visión antidramática de la obra parodiada. A lo largo de la historia del teatro español, se han hecho "comedias burlescas o de disparates" basadas en obras muy conocidas, que culminaron en 1918, año en que se estrenó la obra cumbre del comediógrafo portuense, La venganza de Don Mendo.

Cuando apareció Don Mendo, el público español tenía el recuerdo difuso de las obras lopescas y calderonianas, muchos de cuyos elementos habían recogido los dramas del Romanticismo. Muñoz Seca conocía bien a su público y el momento teatral, y no se propuso hacer reír a costa de dramas apenas recordados del Siglo de Oro, sino a costa del movimiento reciente modernista.

La venganza de Don Mendo es una obra brillante que abunda en juegos de palabras y chistes y que es una degradación a todos los niveles de los elementos propios del drama histórico, con fines paródicos. Los anacronismos presentan una mezcla detonante del ayer y del presente, y los personajes medievales se mueven en un mundo dominado por la moral utilitaria del tiempo de Pedro Muñoz Seca.

El argumento

Jornada Primera: Don Nuño Manso de Jarana tiene una hija, Magdalena, a la que va a casar con don Pero, duque de Toro y privado del Rey. Esta tiene amores con don Mendo, nobilísimo pero pobre, a quien suele echar una escala desde su cuarto para que la visite por las noches. Sube don Mendo y cuenta que se a endeudado jugando a las cartas y a perdido el honor. Como Magdalena quiere casarse con el rico don Pero, ofrece a don Mendo su collar de perlas para que pague su deuda y luego marche a la guerra. En esto, don Pero que pasaba cerca del castillo, ve la escala y sube por ella; al ruido aparece luego don Nuño. Don Mendo ha prometido no deshonrar a Magdalena y jura que entro sólo a robar el collar, a pesar de enterarse que ésta va a casarse con el de Toro.

En la jornada Segunda, Don Mendo esta preso en un torreón. Es el día de la boda; Magdalena y don Pero entran a visitarle pues el futuro marido todavía sospecha de la pretendida virginidad de Magdalena. Don Mendo sigue callando aunque su antigua amante le manda emparedar vivo. Su amigo, el marqués de Moncada, llega disfrazado de fraile y salva a su amigo don Mendo.



Jornada tercera: Campamento militar de don Pero. Cuentan a Moncada que se espera al rey y que este es amante de Magdalena; aunque ella, que es muy casquivana, adora a un misterioso trovador en quien Moncada reconoce a don Mendo. Los hilos de la acción comienzan a enlazarse unos con otros. La reina se enamora del Trovador y le cita en una cueva cercana; el Rey cita a Magdalena en el mismo lugar y hora; Magdalena lo hace con el Trovador; el marido y el padre de ésta lo oyen y acuden por su lado para lavar su honor; Azafaifa, mora que acompaña al Trovador y le ama, va también para vengarse de su rival.

La Jornada Cuarta tiene lugar dentro de esta espaciosa cueva en la que se buscan y evitan todos los personajes, empujados unos por el amor y otros por la venganza. Anagnórisis dramática: el Trovador se da a conocer a Magdalena como don Mendo. Don Pero se mata al ver que el Rey le deshonra con Magdalena y la maldice, el Rey mata a don Nuño quien quería acabar con Magdalena y cae maldiciendo a su hija también. Azofaifa apuñala a Magdalena y Don Mendo, al saberlo, atraviesa a mora. Luego se suicida con el mismo puñal. La cueva queda cubierta de cadáveres y de damas desmayadas.

El contenido temático

Las parodias teatrales suelen ser obras en un acto que hacen reír a costa de las escenas o los aspectos más destacados de otra obra. En cambio, La venganza de Don Mendo, como habían hecho antes Manojo de Cruz y Muérete... y verás de Bretón de los Herreros, no apunta a ninguna en particular sino a todo un género teatral.

Más que una "caricatura de tragedia" La venganza lo es de los dramas históricos románticos y de los poéticos cuya estructura y características principales conserva. Tiene lugar en siglo XII y durante el reinado de Alfonso VII de Castilla. Alfonso llegó a titularse Emperador y guerreó con suerte varia contra otros reyes cristianos y contra los moros. De su vida privada sabemos que casó dos veces, la primera con Doña Bernegales, hija del conde de Provenza, y que tuvo por amante a una hermosísima asturiana llamada Doña Gontroda. Hasta aquí la historia. A la inventiva de Muñoz Seca se debe el modo con que se comportan estos reyes y la resistencia de los otros personajes, así como los nombres de los lugares geográficos citados.

El argumento muestra los desdichados efectos de una pasión defraudada; el amor por Magdalena en la Primera Jornada, da lugar en la Segunda a una lucha en el pecho de don Mendo entre la promesa de callar y el deseo de venganza, deseo que aumenta en la Tercera al ver la veleidad de Magdalena, y que estalla en la Cuarta para alcanzar a todos. Como los demás dramas históricos, don Mendo no respeta ni la unidad de tiempo, pues la acción abarca un periodo indeterminado de varios años, ni la de lugar, ya que los acontecimientos suceden en sitios muy diversos, ni la de acción, complicada de tal modo que en la jornada Cuarta apenas hay personaje sin su propio "lío" amoroso.

Los finales de acto son de gran efecto teatral y ponen de manifiesto una vez más el dominio del arte escénico que tenía Muñoz Seca: la promesa de venganza que hace don Mendo; su despedida enigmática al abandonar la cárcel; el baile oriental; y un desenlace sangriento en el que el protagonista muere al tiempo que revela su identidad; "Sabed qué menda... es don Mendo/ y don Mendo... mató a menda". Finales todos semejantes a los que suelen darse en los dramas históricos pero dotados en este caso de unos elementos paródicos que los degradan y que cambia en risa lo que deberían haber sido emoción y lágrimas.

El reparto incluye galanes, damas y barbas, mensajeros, dueñas y trovadores, y unos comparsas tan variopintos como numerosos para figurar ejércitos y cortejos. Dan el toque exótico las moras y judías de Renato con sus danzas orientales, el confidente, el confidente Ali-Fafez, y el gracioso conjuro en "árabe" con el que Azofaifa hace hablar a los difuntos.

En cuanto a las situaciones, don Mendo trae ecos de muchas obras conocidas, sobre todo de las propias del teatro romántico. Una buena parte del público de Muñoz Seca, medianamente culto por sus lecturas o por frecuentar el teatro, no podría menos de hallar cómico el encontrarse con personajes o situaciones conocidas de otras obras, y caricaturizadas ahora.

Los personajes

Don Mendo, descrito como un "apuesto caballero como de treinta años, bien vestido y mejor armado" es en lo fundamental el héroe romántico enamorado, valeroso y galante. Es víctima de su respeto a los valores caballerescos y no quebranta el juramento hecho a Magdalena aunque ésta le engaña y pretende matarle. Al escapar de la cárcel abandona su identidad y privilegios sociales para convertirse en un hombre nuevo, nombrado apropiadamente Renato, el juglar errabundo, marcado por el destino:

Soy un ente, una quimera;

Soy un girón, una sombra;

Alguien sin patria y sin nombre...

Una aberración...un hombre

Que de ser hombre se asombra.

Cual una nota perdida

Con la ceniza en la frente,

Naufragaré en el torrente

Proceloso de la vida.

¿De qué viviré? ...¿Qué haré?

¿Dónde al cabo moriré?...

¿Aquí o allá?...¿Qué más da?...

¿Seré malo?...No lo sé.

¿Seré bueno? ¡ Qui lo sa?

A partir de ahora este misántropo tan sólo vive para venganza pero las mujeres se vuelven tan locas por él – Azofaifa, Doña Berenguela, la marquesa de Tarrasa, Magdalena sin reconocerle- que Moncada, asombrado, le pregunta: "¿Pero, Mendo, qué las das?". El ser hombre de honor no impide que don Mendo sienta debilidad por las cartas, por el cariñena y por las mujeres guapas y todavía a punto de consumar su venganza, hace el don Juan alegremente del brazo de Doña Berenguela.



Acostumbrados a unas angelicales heroínas fieles hasta la muerte y a otras depravadas y diabólicas, Magdalena no resulta ni Isabel de Segura ni Lucrecia Borgía sino una mujer amoral, calculadora y arribista. Puesta en la clásica situación de escoger entre el amante pobre y el pretendiente rico impuesto por el padre, prefiere al último porque Don Mendo "carece de fortuna/ y no es amigo del rey... / no me conviene...", "quiero triunfar en la Corte, / quiero brillar"(I, 159-64). Para Magdalena el fin justifica los medios y como una despreocupada "Belle dame sans merci" no duda en quitar de en medio al enamorado testigo de su deshonra. Como es experta en fingimientos suele jurar en falso, engañar a todos, acusar de mentiroso hasta a su propio padre y desmayarse cuando le conviene. Su incontinencia amorosa es notoria: se acuesta con don Mendo porque la divierte, con el rey Alfonso, quien la conquistó "al cabo de media hora", para medrar, con otros muchos por devaneo y, encaprichada del trovador, le piropea y le persigue. Tampoco tiene inconveniente la reina en jugársela a su regio consorte y enamora al trovador con democrático desahogo. Tan sólo la dueña Doña Ramírez pretende ser la conciencia de Magdalena pero ésta no le hace ningún caso con lo que la dueña concluye por inhibirse tranquilamente.

Entre los protagonistas masculinos, don Nuño, padre de Magdalena, y don Pero, esposo, hacen papeles de respeto de los que dan el tono moral a los dramas. Aquí, en cambio, resultan ser unos pobres diablos que hablan campanudamente pero que salen siempre engañados y acaban de modo ridículo. Muñoz Seca, que tan aficionado fue a los toros, no escatimó chistes sobre los cuernos de sus personajes: don Nuño se apellida Manso de Jarama, don Pero es duque de Toro y el desdichado don Mendo, marqués de Cabra.

El decoro, esa "correspondencia entre la condición o índole de un personaje y las acciones y modo de hablar que se le atribuyen en una obra literaria", brilla aquí por su ausencia. Los contemporáneos de don Mendo tienen muy pocos prejuicios morales y actúan con una frescura que regocija pues la comicidad estriba aquí en el contraste entre lo que estas gentes deberían ser y lo que son en realidad. El "fresco", según una de las aceptaciones de la palabra que el Diccionario de la Academia tiene, es un "desvergonzado, que no tiene empacho". Lo son Magdalena, la reina, don Mendo y el mismo Alfonso VII quien visita a don Pero para citarse con Magdalena, a la que pregunta , amoroso , mientras la ciñe la espada : "¿ Por qué no me has escrito, vida mía?".

En fin, La venganza de Don Mendo es un drama de honor protagonizado por gentes que no lo tienen. En lugar de principios morales hay conveniencias, en lugar de amor, caprichos y líos de faldas. El drama concluye con tonos de vaudeville en la escena de la cueva con una danza de maridos y de mujeres que evitan ser vistos cuando engañan a sus cónyuges, y de maridos que se ofenden al descubrir que sus esposas también les faltan.

La puesta en escena

Además del texto escrito hay otros elementos de capital importancia en la obra de teatro como los decorados, las indicaciones acerca de los personajes y de su modo de representar, y los efectos de luz o de sonido, que caen dentro del dominio de la puesta en escena.

Los decorados en las cuatro jornadas son muy propios de las obras históricas: sala de armas en un palacio, de noche; una mazmorra abovedada; campamento militar entre árboles y con una ciudad amurallada en lontananza, y en el interior de una gran cueva con una cascada y llena de galerías y recovecos. No faltan esos cuadros coloristas y pomposos, tan característicos, como la llegada del rey y su séquito al campamento (III), o la visita de don Pero y Magdalena a la mazmorra, en la que "Entran en escena, primero dos frailes cistercianos, caladas las capuchas, luego don Nuño, don Pero, el Abad con su gran mitra, don Juan, don Tirso y don Crespo, tres nobles de Pravia, frailes, soldados, etc. Por último entra Magdalena, con el traje de boda, apoyada en Doña Ninón» (II).

Sin embargo, el omnipresente afán paródico desvirtúa el dramatismo de las situaciones o algún detalle inesperado las convierte en ridículas. La presencia de don Mendo al pie del torreón de Magdalena se advierte por los compases de «El relicario», un cuplé muy popular en tiempos de Muñoz Seca (I), «trompetazos y musiquilla» solemnizan la llegada del monarca al campamento (III) y para ver bien al trovador, Doña Berenguela se cala los impertinentes (III). La misma comicidad por degradación tiene las acotaciones escénicas que van dirigidas más a los lectores del texto que al director de escena. Así, la dueña Doña Ramírez es «una mujer como de cincuenta, algo bigotuda y tal», y Magdalena, al saber que su padre la destina a don Pero, acciona «aterrada, dejándose caer sin fuerzas en una silla, digo sin fuerzas, porque si se deja caer con fuerzas puede hacerse daño» (I).

La lengua paródica

Para Ricardo Senabre, fue Arniches quien inventó la «dislocación expresiva» de la lengua, y ésta consiste en «la deformación intencionada de vocablos y expresiones con fines humorísticos». En Arniches se inspiró Muñoz Seca y sus obras abundan al nivel semántico en los chistes y juegos verbales característicos de un género propio llamado astracán. Del astracán provienen no pocos de los recursos de deformación semántica y fonética que caracterizan los versos de don Mendo. En ellos, la dislocación, del lenguaje está encaminada a ridiculizar un modo de escribir pretendidamente clásico que resultaba ya solemnemente hueco y que iba sembrado de tópicos y de frases hechas.

En primer lugar, hay aquí elementos de esa imitación convencional del castellano antiguo llamada «fabla», jerigonza que usaron los románticos siempre con poca fortuna:

Un collar Sancha tenía

y a don Lindo lo entregó

para perdelle y aluego

matalle sin compasión.

Que la noche que donóle

el collar..."

jueves, 20 de mayo de 2010

FERIA DEL LIBRO DE MADRID


La primera Feria del Libro se celebró del 23 al 29 de abril de 1933. Las editoriales madrileñas alinearon sus casetas en el Paseo de Recoletos. Don Fernando de los Ríos, ministro de Instrucción Pública saludo con alegría este acontecimiento cultural y otros oradores invitaron a los madrileños a acudir a la feria del libro y empaparse de los valores de las publicaciones.

Según recuerda Fernando Cendán Pazos*, paciente recopilador de datos de todas las Ferias del libro: "Para dar mayor realce a tan singular manifestación se organizó un magno festival en el Teatro Español al día siguiente de la apertura de la Feria, al que concurrieron el Presidente de la República, Sr. Alcalá Zamora y señora; el presidente de las Cortes Constituyentes; Sr. Besterio y señora; El Ministro de Justicia y familia; el Secretario General de la Presidencia de la República, SR. Sánchez Guerra y su esposa; el Subsecretario del Departamento, Sr. Barnés; representaciones del Cuerpo Diplomático, Junta Directiva de la Cámara, Comisión Organizadora y numerosos escritores, periodistas, editores y público en general.

* Para los datos cronológicos y de historia se ha seguido el libro Historia de la Feria del Libro de Madrid, de Fernando Cendán Pazos que amablemente ha permitido su utilización.

http://www.ferialibromadrid.com/

EL LENGUAJE ÉLFICO


(Artículo enviado por Oarel)

Tolkien concibió el quenya como la lengua de los dioses, embellecida todavía mas por los elfos. Lamentablemente el número de puntos desconocidos o muy dudosos en la gramática quenya es muy elevado, por lo que mis expectativas de aprender el lenguaje élfico se reducen cada vez más y más. Pero aún así, el quenya es un lenguaje digno de ser estudiado, ya sea por investigación o por pura diversión.

Bueno aqui unas frases en élfico:
Saludos cortos
¡Hola! = Aiya!
Salud = Almarë
Amigo / amigos = Meldo / meldor
Bienvenido / bienvenidos = Máratulda / maratuldë
Querido / queridos = Melda / meldë
Saludos tipo "Buenas..."
Buenos días = Alasse’ aurë
Buenas mañanas = Alassë’ arin
Buenas tardes = Alassë’ undómë
Buenas noches = Alassëa lómë
Preguntas básicas
¿Quién eres? = Man nályë?
¿Cómo te llamas? = Man ná esselya? (Cuál = Man, es = ná, tu-nombre = esse-lya)
¿Me dirás tu nombre? = Quentuvalyë nin esselya?
¿De dónde vienes? = Mallo tulalyë?
- Vengo de Gondor = Tulan Gondorello
¿A dónde vas? = Manna lelyalyë?
- Voy a Gondor = Lelyan Gondorenna
¿Qué noticias traes? = Man vinyar colalyë?
Invitaciones
Ven a-mi-casa / nuestra-casa = Tula coa-nya-nna / coa-mma-nna (casa = coa; mi casa = coanya; nuestra casa = coamma)
Siéntate con nosotros = Hara yo emmë (con = yo)
¿Quieres comer? = Meralyë matië? (¿quieres tú = meralyë?; come-r = mat-ië)
Come muchos-manjares = Mata apsa-li (Manjar, comida = apsa)
Bebe un trago (una copa) = Suca yulma
Saludos afectuosos
¡Cuénto tiempo! = Haira lúmello!
Dichosos son los ojos que te ven = Alassië nar i hendu i cenantet (Dichosos = Alassië, son = nar, los ojos = i hendu, que = i, ven-ellos-a-ti = cena-nte-t)
Te entrego estas bellas flores = Ten antan sinë vanimë lossi (A ti = ten, entrego-yo = anta-n, esta-s = sin-ë, bella-s = vanim-ë, flore-s = loss-i)
Varios
Gracias = Hantalë
De nada = Úman ná (literalmente "es nada")
Sí = Ná (literalmente "es")
¡Oh! = Á!
Amigo de los Elfos = Elendil
Hijo de la Luna = Isilion
¿Dónde estás? = Massë nalyë?
Nada = Únat
En el sur = Hyarmessë
Pero = Nan
Preguntar = Maquetië
Así = Sin
Amigo mío = meldonya
Mañana (lit. "(la) siguiente mañana") será otro día = Hilyala arin yéva vinya ré
Despedidas cortas
¡Adiós! = Namárië!
Buen viaje = Mára mesta
Paz = Serë
Suerte = Annali len (literalmente "dones abundantes para ti (usted)")
¡Buena suerte! = Mára valto!
Bendiciones = Laitalë
¡Hasta siempre! = Tennoio!
Despedidas largas
Estoy encantado por haber estado contigo / con vosotros = Nan alasseä omentielvanen / omentielmanen (literalmente "por nuestro encuentro")
Me marcho deseando tu buena fortuna = Vanyan merela almarelya
Anda (con) bien = Vanta máravë
Que Eru te guarde = Nai Eru varyuva len
Despedidas tipo "Volveremos..."
Volveremos a encontrarnos (nosotros dos)/(nosotros varios) = Enomentuvalvë / enomentulvalmë
Volveremos a hablarnos (nosotros dos)/(nosotros varios) = Enquentuvalvë / enquentuvalmë
Volveremos a escribirnos (nosotros dos)/(nosotros varios) = Entencuvalvë / entencuvalmë
Despedias tipo "Hasta..."
Hasta pronto = Tenna rato
Hasta la noche = Tenna i lómë
Hasta el Sábado = Tenn’ Elenya
Hasta la vista = Tenn’ encenië
Despedidas afectousas
Largamente me acordaré de ti = Andavë enyaluvanyet
Vuelve pronto = Entula rato
Muchos besos = Miqueli
Dulces sueños = Lissi olóri
Despedida poco afectuosa
Vete de aquí = Vanya sínomello
Negaciones
No (negación, "al contrario") = La
No (prohibición, "no lo hagas") = Ava
No pares = Ava pustë (Parar, detenerse = Pusta)
Ofrecer regalos
Para ti = Len
Ábrelo = Panta sa
(Yo)He traído este pequeño regalo para ti = Ocólien sina pitya anna len
Variaciones
· Mi hermana ha traído... = selerinya ocólië
· Mi hermana y yo hemos traído... = selerinya ar inyë ocólier Cosas para regalar
· Este humilde obsequio = sina nucuma anna
· ...con todo mi amor = ilya melmenyanen
· ...de corazón = órenyallo (literalmente "desde mi corazón")
· ...para que me recuerdes = enyalien ni (literalmente "para recordarme")
Recibir regalos
¡Gracias! = Hantalë!
¡(Qué) bonito! = Vanya!
¿De dónde viene? = Mallo túla?
Siempre te recordaré = Enyaluvan lë oialë
Algunos piropos, confidencias y demás...
Esto no puede embellecerte más(lit. "hacerte más bella"), ¡oh! dulce flor= Sina lá túra carië lë yonta vanya, á lissë lossë
Ojala (la) luz de tus ojos bendiga los (ojos) míos = Nai cala hendelyato laituva i hendenyat
Ijala el brillo de tu cabello ilumine mi camino (lit."ilumine hacia mi camino") para siempre = Nai sílë findelyo caluva tienyanna oialë
¿Quieres casarte conmigo? = Méralyë vesta ni?
Tu secreto estará oculto = Muilelya yéva muina
Substantivos
Alegría = Alassë
Salud = Almarë
Luz = Cala
Casa = Coa
Ojo = Hen, hendë
Deseo = Íre
Miel = Lís
Pan = Masta
Fiesta = Meren, merendë
Arpista = Nandaro
Familia = Nossë
Día = Ré
Zumo = Sáva
Invitación = Tultale
Queso = Tyuru
Belleza = Vanesse
Fruta = Yávë
Copa = Yulma
Vestido = Colla
Anillo = Corma
Adjetivos
Grande = Alta
Inalcanzable = Ilrahtala
Todos = Ilye
Esto, este, esta = Sina

De momento dejo esto, que será suficiente para saber algo más de estos maravillosos seres.

Oarel

ANÁLISIS GRAFOLÓGICO A CHARLES CHAPLIN


Inteligencia:

De nivel cultural alto y nivel intelectual medio-alto.Estamos en presencia de una persona de mente rápida y agil con una buena capacidad de sintesis para apreciar lo esencial de lo superfluo o vano, poseyendo además una gran habilidad para observar la realidad lo que le llevó a desarrollar un sentido critico hasta el punto de llegar a parodiarla.
De imaginación fertil, su sentido práctico le llevaba a aprovecharla al máximo sabiendola transformar en una creatividad ferviente gracias a su dinamismo y originalidad.
Poseía una memoria precisa y una enorme facilidad para asociar ideas y conceptos, teniendo una buena percepcion de la realidad con la facultad de captar matices que pasarían desapercibidos para la gran mayoría de nosotros.
Intentaba que todas sus opiniones llegasen a ser ponderadas, a pesar de la pasión que depositaba en todas sus tareas, que a veces le llevaba a la impulsividad.
Lógico en su manera deductiva, no creía en la inspiración, sino en el trabajo y el esfuerzo continuo, demostrandolo en su manera de trabajar, donde no dejaba nada al azar siendo todo estudiado minuciosamente.
Consciente de sus posibilidades y limitaciones para desarrollar sus proyectos, no ambicionando jamás nada que no pudiese conseguir mediante sus propios medios.


Voluntad:

Aunque algo indeciso y reflexivo en un principio, cuando comenzaba una tarea no dudaba de sus posibilidades.
Trabajador con capacidad de sacrificarse por sus ideales.Tenaz , con iniciativa y deseos de aventurarse en ideas nuevas, odiando toda monotonía.
No se dejaba influir por la sociedad del momento, sino todo lo contrario, él poseía la suficiente fuerza interior y coraje para imponer sus criterios, siendo de un carácter resolutivo, sabia enfrentarse a los problemas que se le presentaba en la vida cotidiana.
La convicción en sus ideales era bastante profunda y además sabia conjugar el sentimiento con la inteligencia para expresarlos.


Personalidad:

Espontaneo, sincero e independiente. Amaba comunicarse con los demás, necesitando ese contacto con el medio para sentirse totalmente satisfecho .
Emotivo y sensible, con un buen equilibrio anímico aunque con cierta tendencia a la euforia, rasgo que le ayudaba a superar los obstáculos y poseer una mayor confianza en si mismo.
Activo, con un buen tono vital de energía física que le hacia imposible quedarse impasible ante lo que sucedia a su alrededor llegando a ser tajante en sus afirmaciones en determinados momentos como medio de defender sus propios principios éticos, guiado quizás por su sentido critico, aunque no le faltaba la flexibilidad de mente para reconocer y aprender de las opiniones de los demás.
Una cualidad que no perdió jamás, fué su humildad, se mostraba en publico tal como era en privado sin necesidad de artificios para esconder su propia personalidad o aparentar una grandeza que él sabia que no poseía.
Algo preocupado y angustiado interiormente intentaba disimularlo al exterior. Deseando enriquecer su personalidad adquiriendo cada vez un mayor conocimiento para autosuperarse constanmente.

Estos son a grandes rasgos la personalidad de un genio admirado por la mayoría y que pervive en nosotros como alguien inmortal.
No he pretendido llegar hasta lo más profundo de su personalidad, sólo dar un pequeño ejemplo de lo que se puede conseguir con la grafología.

(Artículo remitido por Brissa)

HISTORIA DEL DÍA DEL CARIÑO


La historia cuenta que, en el siglo III d.C., el emperador romano Claudio III, había ordenado a los cristianos adorar a doce dioses falsos, y el hecho de asociarse con cristianos era considerado un crimen, que se castigaba con la pena de muerte.

En aquella época, el imperio romano había crecido demasiado y constantemente se veía amenazado de ataque por sus enemigos. Esto había hecho necesario enviar soldados constantemente a defender las fronteras. Internamente también habían problemas, los impuestos eran demasiado altos y la gente no respetaba las leyes, por lo que una buena parte de la población era llamada al ejército. El emperador Claudio III había notado que los hombres casados eran más apegados a las emociones y constantemente renuentes a abandonar a sus familias para ir al frente, así que optó por prohibir el matrimonio.

Valentino, viendo el dolor que esa decisión causaba a los enamorados, se dedicó a unir a las parejas en sagrado matrimonio, por la religión cristiana y en secreto. Pero el emperador se enteró de lo que sucedía y mandó arrestar al "amigo de los enamorados".

En prisión, le dijeron que sería perdonado si renunciaba a sus creencias y adoraba a los dioses romanos. Pero él permaneció firme en su fe, y según la leyenda, ocurrió que, mientras estaba Valentino encerrado, su carcelero al ver que era hombre de letras, pidió permiso para que su hija Julia recibiera lecciones de él.

Julia era ciega de nacimiento, pero poseía una mente ágil, por lo que pronto aprendió aritmética, historia romana, y además, Valentino le habló de Dios.

- "¿Valentino, es verdad que Dios escucha nuestras oraciones?" - Le preguntó Julia un día.

- "Si, mi niña. El escucha todas y cada una de nuestras oraciones" - respondió él.

- "Sabes lo que le pido a Dios cada noche y cada mañana? Rezo para poder ver, quiero ver todo lo que me has contado!!"

- "Dios siempre hace lo que es mejor para nosotros, si creemos en El.."

- "Yo si creo en Dios, creo en El"... - dijo Julia, mientras ambos se arrodillaban a rezar, y se hizo el milagro de que Julia recuperara la vista.

"De tu Valentín"

En la víspera de su muerte, Valentino le escribió una carta a Julia, pidiéndole que nunca se apartara de Dios, y firmó: "De Tu Valentino", la frase que después se hizo tan famosa.

El 14 de febrero del año 270, fue ejecutado cerca de una puerta que después se llamó Puerta de Valentino. Fue enterrado en la que ahora es la Iglesia de Praxedes, en Roma. Según la leyenda, Julia plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba, y es por eso que ese árbol es un símbolo representativo de amor y amistad duraderos.

En la actualidad, la costumbre es regalar flores, tarjetas y chocolates a los amigos y enamorados/as . Una de las primeras tarjetas fue mandada en 1415 por el Duque Charles de Orleans, a su esposa, cuando estaba prisionero en la Torre de Londres. Esa tarjeta está ahora guardada en el Museo de Inglaterra.

RITO, MITOLOGÍA E INGREDIENTES DE LA QUEIMADA


INTRODUCCIÓN

Actualmente se conservan varios ritos de fuego cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. Cada cuatro años los medios de comunicación nos muestran como el fuego olímpico viaja desde Grecia tras la sede itinerante para alumbrar desde el pebetero, rememoran una tradición perdida, dónde el fuego era parte indisoluble de aquellos enfrentamientos deportivos. En los solsticios, aún hoy, se mantiene viva en algunas latitudes del planeta la ancestral costumbre de las hogueras solsticiales, sobre todo las del verano, ya que las invernales han sucumbido bajo el peso de la cómoda electricidad y hoy en lugar de fuegos, nuestras calles se decoran con los múltiples colores del neón.
Quizás junto con estas hogueras solsticiales y el fuego olímpico, sea la queimada la tercera de las más antiguos tradiciones de fuego de nuestra civilización occidental.
Es una interrogación indescifrable saber cuando comenzó a elaborarse la queimada, su origen se pierde entre las sombras del secreto impenetrable de las meigas. Guardada en la más estricta intimidad no vio la luz a la sociedad profana hasta mediados del siglo XX. La queimada es una pócima pagana, mezcla de medicina y magia, con la que se curan los males del alma, esos males que los gallegos llamamos "meigallo" y los modernos siquiatras llaman depresión, es también un brebaje que usamos para espantar los malos espíritus o, como haremos hoy, para atraer a los buenos y grandes espíritus de entre las llamas para que nos acompañen en el duro peregrinar por este laberinto de dudas que es la propia vida.


INGREDIENTES


En las culturas celtas, las llamadas culturas castreñas, desconocían la escritura y nos dejaron su herencia esculpida en la piedra, en los petroglifos abundan los símbolos espirales y sobre todos ellos destaca uno, el llamado TRISQUEL, es una especie de cruz con tres cabezas, son muchas sus interpretaciones, pero la más común y extendida es que representa los tres elementos básicos de la vida del hombre: LA TIERRA, EL AGUA Y EL FUEGO.

Son los mismos tres elementos esenciales en los que se basa la primitiva queimada:

LA TIERRA: simbolizada en la queimadeira o pote de barro, esa tierra origen y destino del hombre, está presente en todas las culturas; La Tierra simbolizada en las diosas madres, Gea, Isthar o Pachamama o como leemos en el génesis del mito judéo-cristiano: "El sexto día cogió un trozo de barro y con un soplo hizo al hombre a su imagen y semejanza"

EL AGUA: cada gota de aguardiente, es una lágrima de la madre Tierra germinada en forma de granos de uva, sangre fecunda que se fundirá en nuestro cuerpo a través de la pócima, uniéndonos a la tierra de nuestros ancestros, a nuestra historia.

EL FUEGO: Que danzará libre en el barro prendido en aguardiente nos servirá, como antaño, para purificarnos, alumbrarnos y calentarnos.

A esos tres elementos básicos de la naturaleza, a través de la historia se le han añadido nuevos elementos, los frutos que el hombre con sus manos ha sabido arrancar a la Tierra.

Quizás el único genuino, común a todas las meigas, sea el chorro de MIEL que se añadía para dulcificar el trago del fuerte brebaje. Normalmente se depositaba en el fondo de la cazuela par que le diera ese sabor característico del caramelo. La miel, fruto del las abejas, simboliza mejor que ningún otro alimento el trabajo y la solidaridad entre los miembros de una misma especie.

Hoy se elaboran infinidad de combinaciones, se utilizan nuevos productos que antaño no se empleaban, incluso algunos ni tan siquiera existían, ya que son productos foráneos, desconocidos en Galicia hace tan solo unos pocos siglos.
Veamos algunos de ellos:

AZÚCAR: Blanca y dulce, símbolo de la pureza y de la inocencia, endulza el brebaje y nos recuerda que la queimada es purificadora y al beberlo nos ayudará a superar las lacras de la soberbia, la envidia, o el egoísmo.

LIMÓN: Símbolo de los sinsabores de la rutina, la acritud de la vida, es la vacuna contra la amargura, que pintará sonrisas de estreno en nuestro rostro desdibujando los hastíos de la monotonía.

MANZANA: símbolo de nuestra condición humana, nuestro pecado más deseado, aquel que la pionera Eva cometió en el Edén y del que tanto nos encanta gozar. La manzana le otorga a la queimada ese toque afrodisíaco.

Y CAFÉ: Exótico, símbolo de la universalidad y el mestizaje del hombre, echaremos siete granos para recordar que el umbral de nuestras siete provincias gallegas deben seguir abiertas para acoger en su seno a cuantos emigrantes y peregrinos llamen a sus puertas.
Uno por Modoñedo,
otro por Betanzos,
por Lugo el tercero.
Otro por Tuy,
un quinto por Ourense,
otro por Coruña
y un último por Compostela (Aquí se puede añadir en el octavo al lugar donde se celebre)

EL RITO DEL FUEGO

Al principio era el caos, el hombre vivía en la oscuridad, en el paraíso de la ignorancia.
Prometeo, su creador, lo observaba con abatimiento, no era su obra humana tan vistosa como las flores, ni tan inmensa como los cielos, ni tan enigmática como los océanos. Y decidió robar a los dioses el fuego y a hurtadillas entregárselo al hombre para que se liberara del oscurantismo, fuera libre y descubriera la luz de conocimiento.
Los dioses enojados, condenaron a Prometeo a morir y renacer cada día e idearon a la mujer, intuitiva y curiosa. Pandora la llamaron, la Bien Dotada, la enviaron junto a los hombres y le entregaron un regalo, una cajita de plata con la prohibición expresa de que no descubriera su contenido.
Pandora, la bien dotada, con esa curiosidad femenina tan intuitiva, un día de solsticio de verano abrió la cajita de plata y de su interior manaron los males del mundo. La muerte, la envidia, el egoísmo y el miedo, sembrando entre los hombres la desconfianza.
Desde aquel día los hombres fueron percibiendo que jornada tras jornada el día se iba recortando y la noche se hacía más larga. El miedo a verse de nuevo condenados a la oscuridad perpetua les animó a prender fuegos, querían ayudar al Sol a mantenerse vivo.
Pandora volvió a mirar dentro de la cajita de plata y en una esquina, silente y tímida se encontraba agazapada la ESPERANZA. Y corrió hacia los hombres a decirles que no estaba todo perdido que aún les quedaba la esperanza.
Pandora se puso en camino hacia el lugar donde muere sol cada día, siguió el sendero que se dibuja por las noches en los cielos y que conduce hasta ese lugar que los griegos llamaban la TIERRA DE LA MUERTE, ese lugar donde es sol es engullido cada atardecer por el océano, esa tierra que los romanos llamaron FINIS-TÉRRAE frente al mar tenebroso, el ocaso del mundo, la COSTA DE LA MUERTE.
Pandora llegó a Galicia observó que por fin el fuego regalo de Prometeo frenaban el declive de la luz, que el sol volvía a renacer día a día y llamaron a ese día solsticio de invierno, día de fiesta grande, el Dios Luz renacía. Desde entonces en todos los pueblos de la Tierra festejaban ese día del nuevo nacimiento de luz. Han pasado muchos años y lo hemos olvidado, ya no hacemos hogueras ni guardamos el fuego de ese día para que nos ilumine todo el año, hoy Iberdrola nos alumbra, hoy ponemos arbolitos con luces en Navidad, los comercios se iluminan con luces de neón.
Pero las mujeres gallegas, fieles a Prometeo guardaron el fuego unido a la tierra y al agua, en secreto, sin que los dioses del Olimpo se enteraran elaboraban queimadas en su hogares conjurándose con Pandora para no perder la esperanza.
Así desde la noche de los tiempos esta pócima milagreira la empleamos para curar las llagas del alma y mantener siempre viva la esperanza.

CONJURO

¡Conjurémonos!
Apelemos a las mujeres de Galicia, a las viudas de los vivos, a las meigas, a todas las heroínas que dejaron su vida en el tortuoso sendera de la búsqueda de la luz, sin perder la ESPERANZA..
A la madre de la esperanza: Pandora
A la extraditada del Paraíso: Eva la pecadora
A la que quemaron viva en la hoguera,: María Soliño, la meiga
A la heroína:, María Pita, la guerrillera
A la reivindicativa: Concepción Arenal
A la soñadora, Rosalía Castro
Que sus espíritus renazcan en las llamas de esta queimada y nos embriague de esperanzas en un mundo donde el conocimiento sea LUZ.

EPÍLOGO

El fuego igual que el trisquel tiene tres virtudes. PURIFICA, ALUMBRA Y CALIENTA.
Por ello es bueno que a la hora de beber esta pócima tengamos mesura:
Una taza nos PURIFICARÁ protegiendo nuestra alma del meigallo.
La segunda taza nos ALUMBRARÁ despejando nuestra mente de prejuicios. Será LUZ que ilumine el camino.
La tercera taza, nos CALENTARÁ despertando nuestras pasiones. Pero será el aviso de que estamos en el umbral de los infiernos, al que accederemos si consumimos una cuarta taza.

José Ramón Varela

HOY ES EL DÍA DEL LIBRO


¿Sabes por qué se celebra el Día Mundial del Libro?

El origen de esta fiesta se debe a que el 23 de abril se conmemora el fallecimiento de tres escritores: el español Miguel de Cervantes y Saavedra, el inglés William Shakespeare y del cronista Garcilaso de la Vega (el Inca), todos ocurridos en 1616.

La idea de celebrar en el mundo “El Día del Libro” fue propuesta por la Unión Internacional de Editores (UTE), y presentada por el gobierno español a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). A esta iniciativa se le sumó la noción de “derecho de autor” expuesta por la Federación de Rusia.

Así, la Conferencia General de la Unesco, en su 28° reunión celebrada en 1995, aprobó por unanimidad proclamar el 23 de abril de cada año el “Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor”. Este último punto tiene como objetivo fomentar el respeto a los derechos de propiedad intelectual.

La resolución de la Conferencia General de la Unesco

Considerando que el libro ha sido, históricamente, el elemento más poderoso de difusión del conocimiento y el medio más eficaz para su conservación,

Considerando, por consiguiente, que toda iniciativa que promueva su divulgación redundará oportunamente no sólo en el enriquecimiento cultural de cuantos tengan acceso a él, sino en el máximo desarrollo de las sensibilidades colectivas respecto de los acervos culturales mundiales y la inspiración de comportamientos de entendimiento, tolerancia y diálogo,

Considerando que una de las maneras más eficaces para la promoción y difusión del libro -como lo demuestra la experiencia de varios países miembros de la UNESCO- es el establecimiento de un "día del libro", con la correspondiente organización de ferias y exposiciones,

Observando que no se ha adoptado una medida similar a nivel mundial,

Suscribe la idea y proclama "Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor" el 23 de abril de cada año, fecha en que coincidieron, en 1616, los decesos de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el inca Garcilaso de la Vega.

CURIOSIDADES

¿Sabías por qué se regala una

rosa? Sant Jordi luchó contra

el malvado dragón que mantenía

retenida a la princesa. Finalmente,

S. Jordi venció y en el lugar

donde el dragón derramó

su sangre creció un enorme rosal

como signo de amor y amistad.

Es éste el motivo de regalar una

rosa como muestra de

amor y amistad

LA HISTORIA DEL LIBRO

Plancha de barro

Los primeros libros consistían en planchas de barro que contenían caracteres o dibujos incididos con un punzón. Se cree que las primeras civilizaciones en utilizarla fueron los pueblos de Mesopotamia, como los sumerios y los babilonios.

* El papiro

Mucho más próximos a los libros actuales eran los rollos de los egipcios, griegos y romanos, compuestos por largas tiras de papiro —un material parecido al papel que se extraía de los juncos del delta del río Nilo— que se enrollaban alrededor de un palo de madera. El texto, que se escribía con una pluma también de junco, en densas columnas y por una sola cara, se podía leer desplegando el rollo. La longitud de las láminas de papiro era muy variable. La más larga que se conoce (40,5 metros) se encuentra en el Museo Británico de Londres. Más adelante, durante el periodo helenístico, hacia el siglo IV a. C., los libros más extensos comenzaron a subdividirse en varios rollos, que se almacenaban juntos.

Los escribas (o escribientes) profesionales se dedicaban a copiarlos o a escribirlos al dictado, y los rollos solían protegerse con telas y llevar una etiqueta con el nombre del autor.

Atenas, Alejandría y Roma eran grandes centros de producción de libros, y los exportaban a todo el mundo conocido en la antigüedad. Sin embargo, el copiado a mano era lento y costoso, por lo que sólo los templos y algunas personas ricas o poderosas podían poseerlos, y la mayor parte de los conocimientos se transmitían oralmente, por medio de la repetición y la memorización.

Aunque los papiros eran baratos, fáciles de confeccionar y constituían una excelente superficie para la escritura, resultaban muy frágiles, hasta el punto de que, en climas húmedos, se desintegraban en menos de cien años. Por esta razón, gran parte de la literatura y del resto de material escrito de la antigüedad se ha perdido de un modo irreversible.

* El pergamino

El pergamino y algunos materiales derivados de las pieles secas de animales no presentan tantos problemas de conservación como los papiros. Los utilizaron los persas, los hebreos y otros pueblos en cuyo territorio no abundaban los juncos, y fue el rey Eumenes II de Pérgamo, en el siglo II a. C., uno de los que más fomentó su utilización, de modo que hacia el siglo IV d. C., había sustituido casi por completo al papiro como soporte para la escritura.

* El códice, antecedente del libro actual

El siglo IV marcó también la culminación de un largo proceso, que había comenzado en el siglo I, tendiente a sustituir los incómodos rollos por los códices (en latín, ‘libro’), antecedente directo de los actuales libros. El códice, que en un principio era utilizado por los griegos y los romanos para registros contables o como libro escolar, consistía en un cuadernillo de hojas rayadas hechas de madera cubierta de cera, de modo que se podía escribir sobre él con algo afilado y borrarlo después, si era necesario.

Entre las tabletas de madera se insertaban, a veces, hojas adicionales de pergamino. Con el tiempo, fue aumentando la proporción de papiro o, posteriormente, pergamino, hasta que los libros pasaron a confeccionarse casi exclusivamente de estos materiales, plegados formando cuadernillos, que luego se reunían entre dos planchas de madera y se ataban con correas. Las columnas de estos nuevos formatos eran más anchas que las de los rollos.

La palabra códice forma parte del título de muchos manuscritos antiguos, en especial de muchas copias de libros de la Biblia.

*Libros medievales europeos

En la Europa de comienzos de la edad media, eran los monjes quienes escribían los libros, tanto para otros religiosos, como para los gobernantes del momento. La mayor parte de ellos contenían fragmentos de la Biblia, aunque muchos eran copias de textos de la antigüedad clásica. Los monjes solían escribir o copiar los libros en amplias salas de los monasterios denominadas escritorios.

Muchos libros medievales contenían dibujos realizados en tintas doradas y de otros colores, que servían para indicar los comienzos de sección, para ilustrar los textos o para decorar los bordes del manuscrito.

Los libros medievales tenían portadas de madera, reforzadas a menudo con piezas de metal, y poseían cierres en forma de botones o candados. Muchas de las portadas iban cubiertas de piel y, a veces, estaban ricamente adornadas con trabajos de orfebrería en oro, plata, esmaltes y piedras preciosas. Estos bellísimos ejemplares eran auténticas obras de arte en cuya confección intervenían, hacia el final de la edad media, orfebres, artistas y escribas profesionales. Los libros, por aquella época, eran escasos y muy costosos.

* El libro en Oriente

Probablemente, los primeros libros del Lejano Oriente estaban escritos sobre tablillas de bambú o madera, que luego se unían entre sí. Otro tipo de libros eran los constituidos por largas tiras de una mezcla de cáñamo y corteza inventada por los chinos en el siglo II d. C. Al principio, estas tiras se incidían con plumas o pinceles de junco y se envolvían alrededor de cilindros de madera para formar un rollo. Más adelante, se comenzaron a plegar en forma de acordeón, a pegarse en uno de los lados y a colocarles portadas hechas de papel fino o tela. Los sabios y funcionarios que sabían escribir se esforzaron especialmente en dotar a sus escritos de estilos distintivos de caligrafía, que era considerada como una de las bellas artes.

* Libros impresos

En el siglo VI a. C., en China ya se imprimían textos utilizando pequeños bloques de madera con caracteres incisos, aunque el más antiguo de los libros impreso de este modo de que se tenga noticia, el Sutra del diamante, data del año 868. El Tripitaka, otro texto budista, que alcanzaba las 130.000 páginas, fue impreso en el 972. Por supuesto, imprimir libros a partir de bloques reutilizables resultaba más rápido y cómodo que tener que escribir las distintas copias del libro a mano, pero se necesitaba mucho tiempo para grabar cada bloque, y se podía utilizar para una sola obra.

En el siglo XI, los chinos inventaron también la impresión a partir de bloques móviles, que podían ensamblarse y desensamblarse entre sí para componer distintas obras. Sin embargo, hicieron muy poco uso de este invento, debido a que el enorme número de caracteres (kanji o ideogramas) del chino —unos 7,000— hacía prácticamente inabordable la utilización de este sistema.

En Europa, se comenzó a imprimir trabajos a partir de bloques de madera en la edad media, idea que debió llegar como consecuencia de los contactos que por entonces ya se tenían con Oriente. Los libros impresos con bloques de madera solían ser obras religiosas, con grandes ilustraciones y escaso texto.

* Libros del renacimiento

La Biblia de Gutenberg fue el primer libro que se imprimió tras la invención, por parte de Johann Gutenberg, de la imprenta de tipos fundidos.

En el siglo XV se dieron dos innovaciones tecnológicas que revolucionaron la producción de libros en Europa. Una fue el papel, cuya confección aprendieron los europeos de los pueblos musulmanes (que, a su vez, lo habían aprendido de China). La otra fue los tipos de imprenta móviles de metal, que habían inventado ellos mismos. Aunque varios países, como Francia, Italia y Holanda, se atribuyen este descubrimiento, por lo general se coincide en que fue el alemán Johann Gutenberg quien inventó la imprenta basada en los tipos móviles de metal, y publicó en 1456 el primer libro importante realizado con este sistema, la Biblia de Gutenberg.

Estos avances tecnológicos simplificaron la producción de libros, convirtiéndolos en objetos relativamente fáciles de confeccionar y, por tanto, accesibles a una parte considerable de la población. En el siglo XVI, tanto el número de obras como el número de copias de cada obra aumentó de un modo espectacular.

La imprenta llegó muy pronto a España, y se supone que el primer libro español se imprimió en 1471, aunque este hecho no está documentado. Sí se sabe, en cambio, con seguridad, que al año siguiente Johann Parix imprimió el Sinodal de Aguilafuerte, que pasa hoy en día, a falta de datos sobre otros, por ser el primer libro impreso español.

La imprenta llegó a América algo más tarde, en 1540, año en que comenzó a funcionar la primera en México. La edición de libros se inició en seguida y se multiplicó extraordinariamente, tanto en Nueva España como en el Perú.

* Libros contemporáneos

A partir de la Revolución Industrial, la producción de libros se fue convirtiendo en un proceso muy mecanizado. En nuestro siglo, se ha hecho posible la publicación de grandes tiradas de libros a un precio relativamente bajo gracias a la aplicación al campo editorial de numerosos e importantes avances tecnológicos. Así, la baja en el costo de producción del papel y la introducción de la tela y la cartulina para la confección de las portadas, de prensas cilíndricas de gran velocidad, de la composición mecanizada de las páginas y de la reproducción fotográfica de las imágenes han permitido el acceso a los libros a la mayor parte de los ciudadanos occidentales.

En América Latina se han desarrollado varios grandes centros productores de libros, a través de sus editoriales más conocidas, en Argentina, Chile, Colombia, México y Cuba.